TUS ARTISTAS ACOMPAÑANTES

Nunca trabajas solo.

Nunca trabajas solo.

Escribir caligrafía china es un ritual, una canción sobre la circulación de la energía. Todo el proceso es una transmisión del espíritu del universo hacia cada trazo. Este arte/escritura exige mucho al practicante pues solamente a través de la sincronización de los movimientos de la mano, la atención mental y la respiración se puede ir creando una imagen bella y balanceada. Caligrafiar es el arte del balance; de un balance lleno de belleza y energía. Un trabajo de caligrafía, para ser considerado aceptable debe transpirar esa belleza y esa energía. El control de la mano, la espiración y la mente puesta “en cada trazo” son los segundos artistas que te acompañan mientras practicas la caligrafía. Cuando te sientes a caligrafiar, toma un baño y prende una varilla de incienso para “recibirlos”.

Sensei Paul Quintero / Calígrafo zen

Anuncios