UN PINCEL: ALGO VIVO

Monje zen orando durante la quema de pinceles .

Monje zen orando durante la quema de pinceles .

Un pincel es un objeto vivo. Está hecho de materiales naturales tales como pelo, bambú, etc. Si se maneja apropiadamente durará años, aunque no es una herramienta permanente. Muchos calígrafos no tiran los pinceles inservibles, dándoles otros usos. Se pueden usar para dar efectos y texturas, a modo decorativo, en nuestras obras de caligrafía. Existe incluso la costumbre de enterrar los pinceles viejos,  rezando por ellos, agradeciéndoles el trabajo que hicieron por nosotros “en vida”.

En la fotografía un monje zen ora durante la quema de pinceles en el rito Fudekuyo. ritual donde se veneran a los pinceles por el trabajo que desempeñaron a lo largo del año.

Así pues, de acuerdo con la tradición, los viejos pinceles japoneses que han “fallecido” se enterrarán en un santuario sintoísta o budista. Para los calígrafos que estamos espiritualmente implicados en el arte de la caligrafía, un pincel es una extensión de nuestra alma y por lo tanto de nosotros mismos.

Anuncios

ELEGIR UN PINCEL

Un pincel para cada espíritu.

Un pincel para cada espíritu.

Elegir un pincel es como elegir un instrumento musical. Es necesario, para complacer al artista, que esté de acuerdo con su personalidad, con su estilo de escritura y que obtenga de él el efecto deseado. Con esto, según el propósito, se elegirá un pincel determinado. Los calígrafos profesionales pueden tener hasta cientos de pinceles. Por otro lado, un dicho japonés que dice: “Kukai  空 海 (774 – 835) no eligió su pincel” significa que un buen calígrafo puede adaptarse a cualquier instrumento de escritura.

TALLER DE MAYO

Estas imágenes del Taller de Caligrafía china y dibujo zen del pasado sábado 16  de mayo en Santa Mónica, Caracas son una muestra de la perseverancia y el ánimo de los amantes de este arte /escritura en nuestro país. Disfrútenlas.

No es el pincel el que traza, es tu mente. No es tu mente quien decide, es tu espíritu. No es tu espíritu el que se alegra, es el cosmos completo.”

Sense Paul Quintero

Alumnos con el sensei Paul Quintero.

Alumnos con el sensei Paul Quintero.

Practicando con ánimos.

Practicando con ánimos.

Niveles avanzados.

Niveles avanzados.

Estudio responsable.

Estudio responsable.

Los primeros trabajos.

Los primeros trabajos.

Trazando con ánimos.

Perseverando.

Lo esencial del bambú.

Lo esencial del bambú.

Sinograma de vida, por Antonio Pignatiello.

Sinograma de vida, por Antonio Pignatiello.

LA DIMENSIÓN DEL SOSIEGO

El sosiego en trazos...

El sosiego en trazos…

Por medio del Arte (pintura, música, caligrafía) accedemos a niveles mentales donde los quehaceres del mundo: guerras, tensiones políticas, pobreza, discriminación, rabias, rencores (entre otros)  no pueden desanimarnos. Es simplemente otra dimensión. El cerebro se “enamora” de la vivencia del arte y va más allá de lo mundano dejando sus influencias fuera del terreno de la mente artística.  Quien toma un pincel o un instrumento musical concentradamente para crear arte solo le permite a la belleza y a la armonía desplazarse por su ser integralmente. En esta otra dimensión nos alegramos y sosegamos “fuera del mundanal ruido” y de sus influencias de baja calidad. La Mente Clara, a la cual te apunta el Zen, es igual a esa dimensión: estás dentro de lo mundano pero su influencia no te perjudica…la alegría y el sosiego son tus antídotos contra las bajas vibraciones. ¡Toma un pincel y traza tu alegría!

Sensei Paul Quintero / Monje zen – Calígrafo

¿QUÉ SE BUSCA AL PRACTICAR LA CALIGRAFÍA CHINA?

Hacer para expresarte.

Hacer para expresarte.

El objetivo de la escritura de la caligrafía china con una orientación zen es lograr el equilibrio a partir del desequilibrio. Encontrar la armonía en la falta de ella.

La conexión que existe entre cerebro y manos en el momento de trazar los caracteres proporciona la limpieza de la mente. Coloca los pensamientos en otro plano, los desplaza de nuestras preocupaciones, evitando las maquinaciones y las preocupaciones que nos encierran en nosotros mismos.

Trabajar sobre algo ajeno a nuestra persona posibilita la concreción de los objetivos que tanto deseamos y el hecho de que sea un trabajo manual ayuda a su efecto terapéutico.

Por otro lado, desde la perspectiva del Zen, “vivir” es sinónimo de “hacer”, por lo que “todo hacer algo” (la escritura de los caracteres, en este caso) expresa nuestra propia naturaleza. De este modo, ejecutar, hacer cosas, es una forma de sentirse “dueño” del propio cuerpo. Vivo pues hago. Mi cuerpo me ayuda en este proceso. Por eso, la postura física es una actitud del yo y es preciso hacer las cosas en “forma relajada”.

Un taller de caligrafía china es, en profundidad, un “hacer para expresarnos”, y esto nos permite “vivir en armonía”: la vida y el hacer se integran y la práctica refuerza nuestrapresencia.

Sensei Paul Quintero / Monje Zen, Calígrafo